1

Cuando el elefante camina

Cuando el elefante camina

  • Título: Cuando el elefante camina
  •  Autora: Keiko Kasza
  • Editorial: Norma
  • Colección: Buenas Noches
  • Tipo de texto: Libro álbum
  • Formato: Rústica
  • Primera edición: 1991
  • ISBN: 978-958-04-1425-4

¿Qué pasa cuando el elefante camina? ¿Qué pasa si el oso sale corriendo? ¿Qué pasa cuando el cocodrilo se lanza al agua para ponerse a salvo? ¿Qué pasa cuando el jabalí se apresura a buscar refugio? Cuando el elefante camina es un libro álbum en el que texto e imagen forman una historia circular, puesto que la acción de un personaje provoca la huida de otro que a su vez genera un movimiento en otro que se cruza en su camino. Todos los personajes tiene la misma reacción: al sentir miedo, huyen.

Es una historia sencilla, rítmica y con humor que invita al lector al juego y la anticipación. La dinámica que presenta, un relato narrado a través de pocas palabras y unas ilustraciones muy tiernas y luminosas, hacen que el libro tenga buena recepción en los niños menos expertos ya que exige poco tiempo de concentración. Pero al mismo tiempo, la estructura circular (y hacia el final también acumulativa), la agilidad del relato y el equilibrio entre la información del texto y la de la imagen lo vuelven atractivo para lectores más avezados.

Como suele ocurrir con los libros de Keiko Kasza, se trata de un libro maravilloso. No por nada lleva, solo en español, más de una docena de reimpresiones.

1

Los primeros libros: libros de tela y libros de plástico

Hemos mencionado ya en entradas anteriores la necesidad de que los primeros libros sean de materiales blandos. Es aconsejable que sean de tela o de plástico porque no implican riesgos si se golpean con ellos. Además, son los más mordibles, un hecho fundamental si se tiene en cuenta que a esta edad todo se prueba con la boca. Pero así como hay ventajas, también hay puntos en contra, al extremo que muchos especialistas consideran que estos no son libros sino juguetes.

Puntos en contra

El chapuzón de ÉlmerEntre los argumentos para no incluirlos entre los primeros libros suele mencionarse que el “uso” que se hace de estos libros no es semejante al de otros materiales. Los de plástico, por ejemplo, se ¿emplean? ¿leen? en la bañadera, un lugar en el que no es habitual leer; y como muchas veces están diseñados exclusivamente para el agua, es frecuente guardarlos con los juguetes del baño.

Puede suceder también que al priorizar el material se descuida el contenido, y no es extraño encontrarse con libros de tela o plástico en los que el texto es incoherente o soso y las ilustraciones reproducen imágenes trilladas. Y es frecuente que no figuren ni el autor del texto ni el de las ilustraciones en ninguna parte.

También como desventaja general, y no ya para considerarlo un juguete, es imprescindible tener en cuenta los elementos que los componen. En el caso de los de tela, aunque cueste creerlo, a veces circulan en el mercado libros con objetos pequeños (como botones) que al desprenderse se vuelve un peligro para el pequeño lector. En lo que se refiere a los de plástico, deben ser sin PVC, seguros y no tóxicos; y es aconsejable que estos datos estén certificados. 

Puntos a favor

Por más que el bebé lea o explore el libro en el agua, no deja de estar en contacto con un libro; de modo que en la bañadera o fuera de ella, lo que se busca es la familiarización con el objeto, permitirle al bebé una exploración plena y con todos los sentidos.  

A la hora de evaluarlos, hay que estar muy atentos. Son libros de por sí atractivos como objetos, pueden tener elementos que suenan, lugares por los que entra y sale agua, ventanitas con sorpresas o texturas diversas.  Por eso debe observarse con detenimiento el contenido, porque, literario o no, lo importante es que cuente con calidad.

Y, sobre todo, es fundamental que sean objetos seguros.  Como es de esperar, cuando poseen certificaciones de seguridad, el producto es más caro. Esto probablemente explique por qué circulan pocos títulos de pocas editoriales.     

Como en muchos otros casos, habrá que poner los puntos a favor y en contra en la balanza. Y decidir. Aunque tal vez en esa decisión deba tener un peso especial el hecho de que en los primeros acercamientos del bebé al libro se buscan encuentros placenteros y satisfactorios. Y no perder de vista que el niño tendrá luego varios años por delante para ver cómo se lee habitualmente un libro y dónde se guarda.

Algunos títulos

De tela

Juega y aprende con conejito

  • Juega y aprende con conejito. Madrid, Susaeta.
  • Animales de la selva. Madrid, Susaeta.

De plástico

  • El chapuzón de Élmer de David Mckee. México, Fondo de Cultura Económica, 1995/2011.
  • En el campo. Un baño ruidoso. Madrid, Susaeta.

 

1

Los primeros libros: ¿cuáles son los más adecuados entre los que tienen contenido literario?

Como ya hemos mencionado varias veces, los primeros libros pueden agruparse por el soporte  o por el contenido. Con respecto al contenido, pueden dividirse en no literarios y literarios. Hoy nos ocuparemos de aquellos que contienen un texto literario.

Por lo general los primeros acercamientos a la literatura son orales, puesto que son las nanas y canciones para jugar con el cuerpo que cantan las madres, las abuelas o quienes cuidan al bebé. Ya en soporte libro, es fundamental tener en cuenta que si estamos eligiendo un contenido literario esto se cumpla, es decir, que el texto tenga, sobre cualquier otra función, una finalidad estética. Quedan excluidos, entonces, aquellos que “sirven para”  ya sea dejar el pañal o el chupete o conocer el hábito de cepillarse los dientes; estos libros se acercan más a la autoayuda que a la literatura.

También es importante elegir textos acordes con el tiempo de concentración de los lectores. Y es recomendable aprovechar que, en general, a los pequeños les atrae la sonoridad de la palabra. Entre los primeros libros literarios suelen tener buena aceptación:

  1. Canciones: pueden ser canciones de tradición oral o de autor. Muchas veces los poemas están musicalizados.
  2. Poemas narrativos: son poemas que cuentan una historia sencilla y breve. Suelen ser apreciados por los lectores por la rima y por tener una estructura esquemática (se presentan personajes, aparece el conflicto y se resuelve el “problema”).
  3. Poemas sonoros: son poemas en los que hay un libre juego de las palabras y su sonoridad por encima del significado o el contenido “comprensible”. Entran en esta categoría los poemas en jerigonza, los poemas esdrújulos,Bebeteca: libros literarios las jitanjáforas y el nonsense (sinsentido).
  4. Poemas: se recomienda que sean breves y rítmicos y que contengan temáticas afines a los niños, como los animales o los elementos de la naturaleza (la lluvia, el viento).
  5. Listas, enumeraciones: no despliega una estructura narrativa completa (no hay un inicio, un conflicto y un desenlace de manera tradicional), pero hay narración a través de la enumeración que manifiesta el conflicto. Suelen ser  enumeraciones de personajes u objetos y puede tener un ritmo repetitivo.
  6. Presentación de personajes: son relatos muy breves en los que a veces no llega a desplegarse todavía una estructura narrativa completa porque no hay un conflicto. El objetivo es presentar las características y hábitos de un personaje, enumerar acciones o elementos, o bien presentar los momentos del día o del año.
  7. Relatos con atractivo fónico: son cuentos que incluyen rimas, canciones, repeticiones (de palabras, frases, preguntas) u onomatopeyas. Presentan un ritmo ágil, lúdico y musical.
  8. Relatos con estructura acumulativa: son cuentos en los que a medida que avanza la historia se suman personajes con el mismo objetivo. Este recurso permite incluir muchos personajes sin crear confusión, al mismo tiempo que genera ritmo.

Algunos títulos:

Canciones

Poemas narrativos

Poemas sonoros

Poemas

  • Tengo tres ovejas. Tradición oral. Mercedes Figuerola y Juan Ramón Alonso. Zaragoza, Edelvives, 2002. (En cartoné con agujeritos)

Listas, enumeraciones

  • Duerme Bellamente  de Alicia Zaina. Ilustraciones de Gabriela Thiery. Buenos Aires, Cántaro/Grupo Macmillan, 2012.
  • Buenas noches, luna de Margaret Wise Brown. Ilustraciones de Clement Hurd. Barcelona, Corimbo, 2013.

Presentación de personajes

  • Don Quijote y los molinos de Las Chacas y Juan Ramón Alonso. Zaragoza, Edelvives, 2005. (En cartoné con agujeritos)
  • Élmer y el clima de de David McKee. México, Fondo de Cultura Económica, 1999. (En cartoné)

Relatos con atractivo fónico

  • ¡Navega, caracol! de Armando Quintero y André Letria. Pontevedra, OQO Editora, 2008. (En cartoné)

Relatos con estructura acumulativa

3

Los primeros libros: ¿cuáles son los más adecuados según el contenido?

Los primeros libros, como mencionábamos en un artículo anterior, pueden agruparse por el soporte (el formato y los materiales) o por el contenido. Con respecto al contenido, pueden dividirse en literarios y no literarios. Hoy nos ocuparemos de estos últimos. Los primeros acercamientos suelen ser libros de “presentación del mundo”, ya sea a través de palabras y expresiones en relación a una imagen o imágenes solas. Entre estos primeros libros encontramos:

  1. Libros de conceptos con imágenes o imágenes y palabras aisladas: las imágenes y/o palabras que se incluyen no responden a ningún criterio.

  2. Libros de conceptos con imágenes o imágenes y Libros para niñospalabras tematizadas: las imágenes y/o palabras están unidas por un eje temático: los opuestos, los animales, los colores, los números.
  3. Libros para adivinar: invitan a adivinar o anticipar huellas o partes del cuerpo de determinados animales.
  4. Libros de ruidos y onomatopeyas: se produce una asociación entre imagen y sonido. Puede tratarse de un juego fónico a través de la palabra (en la lectura del adulto mediador) o a través de un mecanismo a pila que reproduce los sonidos.  Suelen ser temáticos: el sonido de los medios de transporte, las onomatopeyas de algunos animales, los sonidos de la naturaliza.

Algunos títulos:

Libros de conceptos

  • Animales de la selva. Susaeta, Madrid. (En tela)
  • Animales salvajes. Susaeta, Madrid. (En tela)
  • Descubre animales de Dawn Sirett. Buenos Aires, Catapulta, 2011. (En cartoné)
  • 1, 2, 3 al zoo de Eric Carle. Kókinos, 2006. (En cartoné)
  • El gato-libro de los colores de Nicoletta Costa. Buenos Aires, La Brujita de Papel, 2013. (En cartoné)
  • Descubre colores de Dawn Sirett. Buenos Aires, Catapulta, 2011. (En cartoné)
  • Descubre juguetes Dawn Sirett. Buenos Aires, Catapulta, 2011. (En cartoné)
  • Mi primer libro de las formas de Eric Carle. Kókinos, 2008. (En cartoné)

Libros para adivinar

  •  ¿De quién es este rabo? de Barberis. Susaeta, Madrid.

Libros de ruidos y onomatopeyas

  • Miau de Antonio Rubio y Óscar Villán. Sevilla, Kalandraka, 2005.
  • La naturaleza de Marion Billet. Buenos Aires, Catapulta editores, 2011. (Con mecanismo a pila)

 

0

Un gato de altamar

Un gato de altamar

  • Título: Un gato de altamar
  • Autora/traductora: versión libre de Mercedes Rodrigué
  • Ilustrador: Guido Van Genechten
  • Editorial: La Brujita de Papel
  • Tipo de texto: relato breve / Libro objeto
  • Formato: desplegable (en material resistente)
  • Primera edición: 2008   ISBN: 978-987-1337-33-0

Una historia sencilla que comienza con un gato que decide escapar a tierras lejanas, pero este inicio es solo la punta del ovillo. Cada página muestra un animal que en la ilustración comparte una parte de su cuerpo con el animal siguiente, de este modo cada vuelta de página sorprende con un nuevo personaje que se suma a la aventura del gato.

El formato desplegable de este libro permite seguir tirando del hilo de la historia y a la vez da lugar a imágenes de animales cada vez másUna imagen de interior de "Un caracol trasnochador" grandes, estimulando así a los pequeños lectores a adivinar qué animal vendrá luego. Este libro es adecuado ya desde el período en el que los niños están comenzando a caminar. En esta etapa pueden manifestar dificultades para mantener la concentración en la lectura, pero la dinámica de Un gato de altamar les permite interactuar de manera independiente y divertida solo con las coloridas ilustraciones, puesto que los invita a anticipar y jugar, y al mismo tiempo, a expresar sus primeras palabras y (participación del adulto mediante) a seguir instrucciones sencillas.

Un libro para mirar, anticipar, jugar, leer. Un libro para dejar volar la imaginación.

Otros títulos de la misma serie (¡para seguir anticipando imágenes!):

  • Un caracol trasnochador.
  • Un sapo enamorado.
  • Un ratón comilón.
2

Libros con títere: Mi prado, Mi laguna, Mi flor y Mi nido

  • Libros con títeretulo: Mi prado / Mi laguna / Mi flor / Mi nido
  • Autoras: Sara Gillingham y Lorena Siminocich
  • Traductor: Laura Esteve
  • Editorial: Catapulta
  • Tipo de texto: relatos breves / Libro objeto
  • Formato: Cartoné con títere
  • Primera edición: 2011
  • ISBN: 978-987-673-084-4

Estos libros objeto contienen un títere de dedo que participa en cada una de las páginas de cartoné que tiene el libro. En Mi prado, el títere protagonista es un conejo que cuenta en primera persona las cosas que hay en su hábitat. En Mi laguna, el títere es un pez que relata brevemente qué hay en su laguna. En Mi flor, la protagonista es una mariposa que en pocas palabras narra qué hace cerca y sobre las flores. Y en Mi nido, el títere es un pájaro que con frases simples dice cómo es su nido. Todos presentan un final acogedor, en el que el protagonista está rodeado de su mamá y su papá.

Las ilustraciones, cálidas y de colores brillantes, generan un entorno agradable para los pequeños protagonistas.

Están sugeridos por la editorial a partir de 1 año. Aunque pueden ser ideales para que un adulto lea y juegue con el bebé desde los 6 o 7 meses.

3

Los primeros libros: ¿cuáles son los más adecuados según el soporte?

Los libros para los más pequeños, reunidos generalmente bajo el nombre de “bebeteca”, pueden agruparse por el soporte (el formato y los materiales) o por el contenido. Respecto al soporte, en la etapa en la que el niño comienza a sentarse hasta que empieza a caminar, es aconsejable que los libros sean de materiales blandos (tela o plástico) o de cartoné (con hojas muy gruesas, tipo cartón) pero con bordes blandos (de goma Eva, por ejemplo) o de puntas redondeadas; esto contribuye a evitar golpes. Para que el libro pueda ser sostenido por el pequeño lector, es necesario que no sea ni muy grande ni pesado. Además, estos primeros libros pueden contener sonidos, ya sea a través de la inclusión de un mecanismo a pila que proporciona música u onomatopeyas, o bienTapas de "Mi flor" y "Mi nido" que los sonidos sean generados a partir de diferentes materiales o jugando con la entrada y salida del aire. También pueden ser libros con títeres, en estos casos es recomendable que el títere intervenga en cada página y contribuya a la interpretación de la historia, y no que sea un mero adorno. Por último, los libros de esta etapa pueden contener texturas, generadas a través de diversos materiales, contribuyendo a la exploración táctil y auditiva.

Algunos títulos:

  • Libro cartoné con puntas redondeadas: Y se voló el sombrero de Graciela Montes. Buenos Aires, Sudamericana, 1996.
  • Libro con sonido: La naturaleza de Marion Billet. Catapulta editores, 2011.
  • Libro con títere: Mi flor de Sara Gillingham. Catapulta editores, 2011.
  • Libro con texturas: ¡Crick-Ras-Flash! Cuenta con Maisy de Lucy Cousins. Barcelona, Serres, 2004.